II- LA NECESIDAD IMPERIOSA DE SALVAR ALMAS: NUESTRA VERDADERA FUNCIÓN COMO CRISTIANO:

 

El Catecismo nos enseñó desde niños, que nuestra verdadera vocación y para la cual hemos sido creados ha sido para que conozca a Dios, le ame y le sirva en esta vida y le goce en el cielo después de la muerte. También nos enseñaron cuales eran las realidades últimas del hombre:

 

FIN ULTIMO DEL HOMBRE: LA MUERTE, EL JUICIO. EL CIELO Y EL INFIERNO.

 

Debido a la apostasía en que está viviendo la humanidad, ya casi nadie se preocupa del prójimo, solo pensando en sí mismo, envueltos en su egoísmo, con una indolencia hacia el dolor ajeno. El último fin del hombre, ha quedado atrás, como cosa muy antiquísima, de la cual solo quedan vestigios, si es que quedan algunos abuelos vivos. En estos momentos, con la velocidad vertiginosa que estamos viviendo, todo es  SER FELICES! Se busca todas las medicinas necesarias para curar el dolor; ya nadie quiere  SUFRIR; Sufrir para qué? LA VIDA ES CORTA Y TENEMOS QUE DISFRUTARLA! Son las palabras que oímos constantemente, y ya no tan solo de los jóvenes, sino hasta de las personas adultas y hasta de la mediana edad. La humanidad se ha olvidado el fin para lo cual fuimos creados…como ya no se cree en eso!

 

Y el triunfo más grande que ha tenido y está teniendo el maligno, es simplemente el creer que ya no existe!  Y son muy pocas las homilías en que se habla de él. Y cuando nuestro Papa, Juan Pablo II hace referencia al mismo, NADIE LE PRESTA CASO…

 

Acaso el Cielo no sabía todo eso cuándo enviaron a Nuestra Santísima Madre a Portugal, con un mensaje para la salvación del mundo? Precisamente por eso fue que la enviaron, con ese mensaje tan sencillo, que si la humanidad lo hubiera tomado en serio. No estaríamos, como estamos, al borde del precipicio  muy cerca de acontecimientos escatológicos que van a cambiar la faz de la tierra. Pero quién hace caso? Quién escucha las palabras que el Cielo desde hace décadas está enviando a través de sus instrumentos escogidos?

 

Al cerrar el corazón, con una ceguera espiritual, nos conmutan a no creer, ya que nos dicen que Dios ha hablado a través de las Escrituras y no ha hablado ni hablará más! Despreciando de esa manera y rechazando a las mismas Escrituras al cerrar los oídos a tales manifestaciones!

 

Pero el Cielo, que nos ama con locura, y como decía López  de Vega:“ Qué tengo yo Señor que mi amor procuras?” nos sigue enviando a Su Madre, para que como una Madre solo puede hacer, nos hable con dulzura, nos toque el corazón y sin apuro, nos empiece a enseñar como una maestra, que Dios existe, que el Cielo existe, que nos tienen preparado una morada para nosotros, pero también que el Infierno es verdadero y allí podremos caer, si no nos enmendamos, si no nos convertimos y si no cambiamos…

 

Para ello, el Cielo nos invita a rezar el Rosario y a hacer ayunos:

¡“Con el Rosario y el Escapulario salvaré al mundo”!

A pesar de todas las Encíclicas de los Papas sobre el Rosario, a pesar de que tenemos a un Papa Mariano, el cual fue escogido por la misma Santísima Virgen para estos tiempos, cuesta trabajo oir de que se reza el Rosario…En la Iglesia, solo unas personas mayores lo hacen, pero la mayoría envuelta en la lujuria de la vida, no tiene tiempo para ello… Solo gracias a algunos grupos de oración, que se han podido mantener, es que se oye el rezo del Santo Rosario. A pesar de todas las gracias que tiene y a pesar de todas las promesas, ya la humanidad apenas le interesa…!

 

Pero el poder del Rosario, cada día se hace más poderoso, para aquellos que tienen el corazón abierto, y ven en él una fuente de salvación.

 

Los milagros realizados gracias al poder del Rosario, son innumerables. Solo mencionaremos algunos de los más famosos. (veer: Milagros de el Rosario)

 

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